Gobierno brasileño autoriza el uso de Ayahuasca en rituales religiosos
Tras varios años de polémicas y debates, el gobierno de Brasil ha autorizado el consumo del alucinógeno Ayahuasca para ser utilizado durante rituales religiosos. Indios de la Amazonía brasileña la han usado por muchos años en sus rituales.
No hay restricciones para su consumo, pueden usarlo hombres, mujeres -incluso embarazadas-, jóvenes y hasta niños, siempre que sea durante un rito religioso. Sin embargo, se prohíbe abandonar el lugar del rito religioso mientras no se hayan pasado los efectos alucinógenos. Esta exigencia se debe a que han existido casos de personas intoxicadas con esta droga, y fuera del ambiente religioso, han llegado hasta el suicidio, según informó el diario electrónico Elpais.com.
Senadores que han apoyado la media sostienen que ésto constituye el reconocimiento a las religiones originales del Brasil.
La parte más polémica de la decisión del Estado brasileño en legalizar la droga es que responsabiliza a los fieles sobre posibles consecuencias que deriben de los efectos del alucinógeno. Además no se exige a quienes vayan a usar la droga de chequearse previamente con un doctor. Porque se trata de un alucinógeno fuerte que puede llegar a causar graves daños en personas que no estén lo suficientemente sanas y equilibradas para usarlo.
A pesar de permitirse el consumo de Ayahuasca, la comercialización del alucinógeno es penado por la ley.
No hay restricciones para su consumo, pueden usarlo hombres, mujeres -incluso embarazadas-, jóvenes y hasta niños, siempre que sea durante un rito religioso. Sin embargo, se prohíbe abandonar el lugar del rito religioso mientras no se hayan pasado los efectos alucinógenos. Esta exigencia se debe a que han existido casos de personas intoxicadas con esta droga, y fuera del ambiente religioso, han llegado hasta el suicidio, según informó el diario electrónico Elpais.com.
Senadores que han apoyado la media sostienen que ésto constituye el reconocimiento a las religiones originales del Brasil.
La parte más polémica de la decisión del Estado brasileño en legalizar la droga es que responsabiliza a los fieles sobre posibles consecuencias que deriben de los efectos del alucinógeno. Además no se exige a quienes vayan a usar la droga de chequearse previamente con un doctor. Porque se trata de un alucinógeno fuerte que puede llegar a causar graves daños en personas que no estén lo suficientemente sanas y equilibradas para usarlo.
A pesar de permitirse el consumo de Ayahuasca, la comercialización del alucinógeno es penado por la ley.


